Todo final tiene un comienzo
HOLA BONIT@S!
Esta es mi primera entrada en un blog y la verdad que estoy bastante emocionada. Siempre he querido hacerlo pero el miedo y la indecisión nunca me lo han permitido ¡hasta hoy! ¿Quién no ha sentido nunca esa sensación de querer hacer algo, tener un sueño, pero por temor al que dirán nunca os habéis lanzado? Pues sinceramente ¡ya es hora de superarlo!
Como el propio nombre de la entrada indica todo final tiene un comienzo, y es ahí donde fui consciente de mi problema, el miedo al rechazo.
Hace algunos años, yo era una persona un tanto diferente a quién soy en la actualidad, una persona tímida, introvertida y sobre todo muy sumisa. Siempre hacia lo que querían los demás aunque no quisiera o no me pareciera bien. Iba a un buen colegio privado, donde revelarse no estaba muy bien visto hasta que me harté de ser la marioneta de todo el mundo. Nadie se fijaba en mi, ningún chico, solo hablaban conmigo porque era (como dice esa película tan molona que se llama 'El último baile') la amiga fea de las chicas guapas de mi ciudad.
Al tiempo tomé la decisión junto a mis padres de trasladarme del colegio al instituto. Fue mi perdición. Pasé de ser una niña inocente, puritana y sumisa a ser una alocada que empezaba a fumar y a salir con chicos. La don nadie se había ido, pero con ella se fueron mis buenas notas y mi buen comportamiento ¡TÍPICO DE ADOLESCENTES!. Pero mi vida seguía siendo manejada y no precisamente por mi. Pase de ser manejada por mis amigas a ser manejada por los chicos. Conocí a un personaje del cuál pensaba que estaba enamorada, pero me anulaba como persona, me decía lo que me tenía que poner, con quién hablar, etc. Pero para mi era el chico más increíble del mundo. Hasta que me dejó por otra. Obvio, fue un palo enorme y más para una adolescente de 15 años que se enamoraba por primera vez. Con el tiempo conocí a mas chicos pero los usaba como si fueran pañuelos y aunque sabía que no estaba bien me divertía. ERA UNA CRÍA.
Al tiempo ese primer amor (o eso creía yo) volvió, y yo volví a ser la tonta de antaño. Gracias a Dios, esa relación terminó y creo que una parte de mi yo sumisa se fue con ella. Cada vez era más fuerte y los chicos me hacían menos daño, al contrario, era yo la que les hacía daño a ellos; me había vuelto una chica fría y sin sentimientos, y todo por ese maldito temor al rechazo que se apoderaba de mi.
En el fondo siempre he sido una romántica pese a mi coraza de chica de hierro y me dí cuenta el día en que apareció él. El que será siempre mi primer amor. ¿Habéis leído alguna vez eso de que en la vida tenemos 2 grandes amores? Pues es verdad y gracias a él aprendí muchas cosas. Mi primer amor fue especial, único y irrepetible. Aunque creo que esta historia la dejaré para otro día (jijiji).
Bueno al final de todo, aprendí que no hay que tener miedo al rechazo ya que él me hizo ver que quien te quiere de verdad te quiere como eres. Aunque no seas como él o ella y seas la persona mas opuesta del mundo (recordad que los polos opuestos se atraen). Debo agradecerle a esa persona lo que soy hoy, una mujer luchadora que esta cumpliendo su sueño de escribir un blog.
¡Hasta pronto bonit@s!
Esta es mi primera entrada en un blog y la verdad que estoy bastante emocionada. Siempre he querido hacerlo pero el miedo y la indecisión nunca me lo han permitido ¡hasta hoy! ¿Quién no ha sentido nunca esa sensación de querer hacer algo, tener un sueño, pero por temor al que dirán nunca os habéis lanzado? Pues sinceramente ¡ya es hora de superarlo!
Como el propio nombre de la entrada indica todo final tiene un comienzo, y es ahí donde fui consciente de mi problema, el miedo al rechazo.
Hace algunos años, yo era una persona un tanto diferente a quién soy en la actualidad, una persona tímida, introvertida y sobre todo muy sumisa. Siempre hacia lo que querían los demás aunque no quisiera o no me pareciera bien. Iba a un buen colegio privado, donde revelarse no estaba muy bien visto hasta que me harté de ser la marioneta de todo el mundo. Nadie se fijaba en mi, ningún chico, solo hablaban conmigo porque era (como dice esa película tan molona que se llama 'El último baile') la amiga fea de las chicas guapas de mi ciudad.
Al tiempo tomé la decisión junto a mis padres de trasladarme del colegio al instituto. Fue mi perdición. Pasé de ser una niña inocente, puritana y sumisa a ser una alocada que empezaba a fumar y a salir con chicos. La don nadie se había ido, pero con ella se fueron mis buenas notas y mi buen comportamiento ¡TÍPICO DE ADOLESCENTES!. Pero mi vida seguía siendo manejada y no precisamente por mi. Pase de ser manejada por mis amigas a ser manejada por los chicos. Conocí a un personaje del cuál pensaba que estaba enamorada, pero me anulaba como persona, me decía lo que me tenía que poner, con quién hablar, etc. Pero para mi era el chico más increíble del mundo. Hasta que me dejó por otra. Obvio, fue un palo enorme y más para una adolescente de 15 años que se enamoraba por primera vez. Con el tiempo conocí a mas chicos pero los usaba como si fueran pañuelos y aunque sabía que no estaba bien me divertía. ERA UNA CRÍA.
Al tiempo ese primer amor (o eso creía yo) volvió, y yo volví a ser la tonta de antaño. Gracias a Dios, esa relación terminó y creo que una parte de mi yo sumisa se fue con ella. Cada vez era más fuerte y los chicos me hacían menos daño, al contrario, era yo la que les hacía daño a ellos; me había vuelto una chica fría y sin sentimientos, y todo por ese maldito temor al rechazo que se apoderaba de mi.
En el fondo siempre he sido una romántica pese a mi coraza de chica de hierro y me dí cuenta el día en que apareció él. El que será siempre mi primer amor. ¿Habéis leído alguna vez eso de que en la vida tenemos 2 grandes amores? Pues es verdad y gracias a él aprendí muchas cosas. Mi primer amor fue especial, único y irrepetible. Aunque creo que esta historia la dejaré para otro día (jijiji).
Bueno al final de todo, aprendí que no hay que tener miedo al rechazo ya que él me hizo ver que quien te quiere de verdad te quiere como eres. Aunque no seas como él o ella y seas la persona mas opuesta del mundo (recordad que los polos opuestos se atraen). Debo agradecerle a esa persona lo que soy hoy, una mujer luchadora que esta cumpliendo su sueño de escribir un blog.
¡Hasta pronto bonit@s!
Comentarios
Publicar un comentario